Política editorial
Qué entra en las reseñas
Solo escribo sobre cursos que compré o accedí directamente. Antes de publicar, declaro desde la primera oración tres cosas: si pagué el precio completo o entré con acceso parcial, si terminé todos los módulos o en cuál lo dejé, y si lo recomendaría a alguien que está armando una mesa en casa este año. Esas tres variables determinan si la reseña es útil o si es solo marketing con otra firma.
Si un módulo me pareció relleno, lo nombro con su número. Si la calidad de video o audio hace difícil concentrarse, lo digo con el módulo en cuestión. Si el contenido repite lo que ya estaba en el módulo anterior, también. Una reseña que no tiene un punto débil concreto no es una reseña: es un aviso.
Cómo estimo el valor
Cada curso lo evalúo con una pregunta de base: alguien que empieza una mesa en el fondo de su casa va a cambiar algo concreto en su forma de trabajar, o ese dinero alcanza más en champú, tijeras, o un secador que no salte el disyuntor. Los precios los menciono en comparaciones a lo que cuesta un baño en la peluquería del barrio, un litro de champú de buena marca, o un turno veterinario. Sin cifras exactas que no pueda verificar yo misma desde el momento en que escribo.
Lo que no hago
No comparo cursos que no abrí. No hago rankings de técnicas que no probé en la mesa. Cuando un artículo roza territorio de salud del animal (reacciones cutáneas, limpieza de oídos, glándulas anales), la indicación es consultar al veterinario del dueño, no apoyarse en mi experiencia de mesa como fuente clínica.
Correcciones
Si un precio que mencioné cambió, si una plataforma modificó el contenido de un curso, o si hay un error técnico en lo que publiqué, se puede avisar desde la página de contacto. Reviso y corrijo el artículo con nota de actualización al pie, sin borrar lo que estaba antes, para que quede registro de qué cambió y cuándo.
Salud y bienestar animal
La información de este sitio se basa en experiencia personal de peluquería canina y aprendizaje continuo, con fines exclusivamente informativos. No sustituye el consejo de un veterinario, peluquero canino certificado ni auxiliar veterinario. Bañar, secar y cortar el pelo de una mascota conlleva riesgos reales: reacciones alérgicas a champús o tintes, irritación en oídos, cortes, estrés por temperatura del secador, infección en glándulas anales. Ante cualquier síntoma cutáneo, mal olor, sangrado o cambio de comportamiento del animal, consultá al veterinario en lugar de tratar el síntoma en casa. Verificá siempre la idoneidad del producto para la raza y edad de tu mascota.
Relaciones de afiliado
Algunos enlaces son de afiliado. Si comprás a través de uno, llega una comisión del lado del vendedor sin costo extra para vos. Eso no determina qué cursos entran en las reseñas ni qué digo de ellos. La selección parte de acceso directo al contenido, no de acuerdos con proveedores.
Contacto
Preguntas, correcciones, avisos: página de contacto.